Roma, ciudad monumental

Hacer un viaje con personas que no tienes el placer de conocer es, desde mi particular punto de vista, como el que compra un melón o una sandía, te puede salir verde con sabor a pepino o dulce como el almibar.

Por suerte, para los míos y para mí, salió deleitoso. Y es que tuvimos la gran ventura de que todos ellos (éramos un total de 30) son personas muy agradables, con ganas de disifrutar de la gran Ciudad de Roma y, especialmente, con buen sentido del humor.

A mi, que me gusta regocijarme poníendolo títulillos a las cosas e instantes, a todos los que estuvimos, magistralmente dirigidos por la "guia" de Viajes Viana, Estefanía, y Javi, "El guía consorte", los he bautizado con el seudónimo de G-30". Pero la consonante no está relacionada con ninguna tendencia política, sino con la "G" de grandeza.

Todo ello, no sé si lo he conseguido, lo he plasmado en dos vídeos y alguna que otra foto. Espero que os guste.

Hasta el próximo viaje G-30.,